
El Control de Calidad del hormigón es fundamental para certificar su resistencia final. Para lograr esto, se utilizan probetas, que son muestras de hormigón producidas en fábrica y representan un lote específico.
Trazabilidad y Muestreo:
Todos los días se toman dos muestras aleatorias. Cada muestra se identifica con un código que permite la trazabilidad completa del proceso, incluyendo el número de la muestra, el turno de fabricación y la composición del hormigón utilizado.
Curado y Ensayo:
Una vez moldeadas, las probetas se someten a un curado estandarizado (con control de humedad y temperatura) hasta su ensayo. El ensayo de resistencia se realiza sobre cada muestra en tres etapas distintas de maduración, lo cual es vital para el control de calidad.


